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lunes, 13 de mayo de 2013

¿¿Que es esto del arroz a la cubana, mamita??

Siempre me ha hecho gracia la manía por etiquetar las comidas según supuestos orígenes: arroz a la cubana, pato pekin, tortilla a la francesa, paella valenciana... 

Cuando estuve en china no tenían ni idea de lo que era el pato pekin y todavía menos el tan "tradicional" rollito primavera. En Francia le llaman Omelette a la tortilla, y que yo sepa no se la inventaron ellos. Y una vez en Amposta fui a comer paella y todavía se están riendo porque la pedí valenciana. Creo que, pese a mi acento ambiguo, aun siguen pensando que yo era una giri del montón. 

El siguiente corto, encontrado en este tan amplio mundo del youtube, me ha hecho sonreír de algo que no tiene gracia... la discriminación por origen: decir que un cubano no puede trabajar en un restaurante chino es como decir que un chino no puede trabajar en un restaurante español. 

Diariamente veo como no se admiten determinados inmigrantes en los restaurantes mediterráneos, dentro de  la cocina, porque no conocen la comida tradicional "española". Me hace reír la misma situación absurda. Primero que no existe la comida "española": aquí en Catalunya no comemos migas ni salmorejo y si no es en zona turística la comida es muy diferente en todas partes de la península. Segundo que para cortar cebolla y deshuesar pollos no hace falta tener origen definido. En todos lados se hace igual.



Me parece genial la situación vivida por este personaje, especialmente la conclusión central. La necesidad de conocernos para comprendernos. Y especialmente divertido el comentario final.

Creemos conocer a las otras culturas y las juzgamos por ese conocimiento. Generalmente para llegar a la conclusión, si tenemos la suerte de abrir los ojos, de que realmente no los conocemos prácticamente nada.
Espero que a vosotr@s también os guste y, cuando viajéis a China buscar rápido un restaurante italiano por el centro, porque la comida "tradicional" china ¡pica que es un portento!

Un abrazo
Anna sú

lunes, 11 de marzo de 2013

El gran mundo de las apariencias

¡Cuidadin majos! Quien me diga que no se deja llevar por las apariencias me esta tomando por tonta. O ¿realmente crees que podrías estar tranquila en el vagón del  metro a las 4h de la madrugada, sentada junto a un joven con la cabeza rapada y cadenas colgando del pantalón? ¿No estarías más tranquila si el joven fuera vestido con un traje y llevara un maletín en las manos? Hasta serias capaz de desearle buenas noches.

En el mundo en el que yo me muevo las apariencias juegan un papel muy importante. Cuando las personas acudimos a entrevistas de trabajo una de las cosas prioritarias a tener en cuenta es si mi apariencia se corresponde con aquello que se espera que debo aparentar.


¿Alguien se imagina siendo operado por el caballero de los tatuajes? Si yo os soy sincera, yo no.
Sin embargo, cuando "decoramos", "disimulamos", o como a mi me gusta decir "empatizamos apariencias", la cosa cambia. Seguro que el caballero de la bata blanca es un medico eficaz y profesional.

Conozco a una persona que me dijo una cosa muy interesante: "honrado no solo hay que serlo sino parecerlo". Y no hace falta rasgarse las vestiduras con ello. Es un sistema natural de protección que todos tenemos desde tiempos inmemoriales, los otros animales incluidos. Un sistema económico pero muchas veces ineficaz. Puedo aseguraros que las prisiones están llenas de demostraciones de su ineficacia así como la naturaleza está llena de bichos con apariencia monstruosa que luego son totalmente inofensivos. 

Por tanto, así como el lagarto cornudo y otros animales similares utilizan su apariencia confusa para quitarse de encima a los depredadores, seria recomendable que prestáramos atención a que información podemos estar transmitiendo a los demás con nuestra ropa, nuestra manera de actuar o de peinarnos. Sobretodo si queremos obtener un trabajo, una información o, simplemente, ligar. 

¡Suerte con las elecciones de "apariencias"!

Un abrazo a los que me leéis pacientemente,
Anna sú

jueves, 24 de enero de 2013

El parado: ese parásito social

Parado. La misma etiqueta de parado tiene connotaciones peyorativas. Decimos así del que no hace nada, del que no se mueve, del que parece atontado: ¡es un parado!

Además parece asociarse a algo inalterable, que forma parte de tu forma de ser, de tu personalidad. Sin embargo es un ESTAR, algo que forma parte de la temporalidad: ahora estoy, ahora no.

Entonces ¿ porque usamos el concepto de parado con nosotros mismos si es tan negativo? ¡Pues vaya usted a saber! Tal vez porque cuando no nos toca a nosotros lo vemos como un fracaso y cuando nos toca ya hemos hecho tarde y el estereotipo está clavado en la piel. 




Por mi trabajo como orientadora sociolaboral durante casi 18 años he visto de todo, pero sobretodo he visto estereotipos personales asociados al "soy un parado": el que vive del cuento del papa estado, al que yo mantengo con mis impuestos, el que lleva un montón de tiempo repantigado en el sofá (que lo se yo del cierto), el que no ha estudiado nada ni trabajado nada y ahora se queja. Cuanto peso negativo lanzado sobre la persona que se ha visto empujada a una situación inesperada. El problema real se encuentra, pero, cuando quien tiene ese pensamiento negativo es el propio desempleado. El sentimiento de vergüenza, de frustración, de fracaso que se percibe en las personas desempleadas, que se autodenominan paradas, forma parte del resultado de nuestro catalogo de estereotipos sociales.

Hay que añadir con claridad, para no llevar a confusión, que son etiquetas mayoritariamente infundadas. En general la persona que se encuentra en desempleo tiene formación, experiencia y ganas enormes de volver a trabajar. La mayoría de personas en búsqueda activa de empleo están buscando trabajo activamente, lo que no tiene nada que ver con estar parada, detenida o inmóvil.

¿Que "ventajas" (ojo a las comillas) nos ha aportado la crisis? Que ahora todos podemos estar parados en cualquier momento de nuestras vidas. Por tanto, casi que empecemos a utilizar mejor el lenguaje y empecemos a hablar de desempleados, que es un concepto mucho mas realista y nada negativo. Desempleado: persona que temporalmente no tiene empleo y lo busca. Y nada mas. 

Un abrazo a tod@s y gracias por seguirme.
Anna sú

lunes, 24 de diciembre de 2012

¿Volvemos a empezar?

Adjunto noticias que ya no sorprenden a nadie y que por lo mismo son sorprendentes. ¿Podemos empezar a tener miedo ahora o nos esperaremos a que nos obliguen a ponernos el pañuelo en la cabeza para entrar como turistas en una iglesia?

 http://www.eldiario.es/zonacritica/Malos-tiempos-igualdad-genero_6_81951814.html

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿Quieres jugar conmigo a los acertijos?

Esta vez no voy a teorizar ni a buscar artículos ni a exponer opiniones sobre los estereotipos y sus consecuencias. Esta vez vamos a jugar un rato. ¿Te atreves?

Aquí va mi acertijo:


“Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale conduciendo su coche desde su casa en Madrid en dirección a Valencia.
Roberto, va con él.

En el camino ocurre un terrible accidente. Un camión, que venía en sentido contrario se sale de la autopista y embiste de frente al coche de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida.
Una ambulancia llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital de Valencia.
Nada más llegar, los médicos de guardia empiezan a tratar al niño para intentar salvarle la vida pero, después de intercambiar opiniones y estabilizar sus funciones vitales deciden que la condición de Roberto es muy grave. Necesitan consultar.

Después de una junta de médicos se comunican con el Hospital Niño Jesús de Madrid y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en conocimiento de lo ocurrido.
Como todos coinciden en que lo mejor es dejar a Roberto en Valencia, la eminencia decide viajar directamente de Madrid hacia allá.
 Y lo hace.

 Al llegar la eminencia los médicos que le han tratado le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.
 Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar:
¿Cree usted estar en condiciones de salvar al niño? pregunta con un hilo de voz.

 Y obtiene la siguiente respuesta:
¡Cómo no lo voy a salvar, haré todo lo posible, es mi hijo!”



Esta es toda la historia.
La solución al acertijo no la voy a dar en este post. Prefiero que vosotr@ la busquéis. No sirve preguntar a alguien o buscar la respuesta en Internet. Pensar, amig@s, y darme vuestras opiniones en este mismo espacio.
Ser sincer@s y explicar si ya la sabias porque alguien os hizo caer en la misma pregunta antes o si se os ocurrió la respuesta en este momento.
Gracias por vuestra participación. La respuesta en el siguiente post, en un par de días…

Un abrazo
Anna suárez (Anna sú)

jueves, 15 de noviembre de 2012

¿Que buscamos las mujeres en los hombres?


Los temas para escribir en un blog aparecen donde menos te lo esperas.  El otro día me hicieron un comentario curioso sobre el mío. Se extrañaban que pareciera un blog muy personal ya que citaba con frecuencia situaciones de mi entorno y vida cotidianos. Tuve que darles la razón: es cierto.

Los estereotipos nos envuelves y, en cierta forma, vivimos con tranquilidad gracias a ellos. Nos dan la seguridad de que lo sabemos y controlamos todo. Esta falsa seguridad nos lleva a hacer cosas tan absurdas como a querer cambiar nuestra manera de actuar porque creemos saber lo que la otra persona quiere de nosotros.

Vi una película hace poco que os recomiendo como un estudio sociológico mucho mejor que el tan remixteurizado Gran Hermano: “La montaña rusa”. De ahí nace el mito que hoy nos trae aquí: todas las mujeres buscan hombres malos. Lapidario ¿verdad? Y claro como yo soy un hombre bueno pues no tengo ningún éxito con las féminas ¡Y listos! La indefensión aprendida reduce el nivel de ansiedad y con ello la conducta positiva de afrontamiento: no hay nada que yo pueda hacer.

Lo peligroso es cuando, partiendo de esta apreciación anterior, el buen chico decide actuar como un mal chico. O simplemente cuando el que ya es mal chico de entrada cree socialmente justificada su actitud.

A simple vista parece una broma, pero este estereotipo crece con nosotros desde la cuna, en nuestros orígenes cavernarios, y forma parte del fundamento que termina causando las conductas de violencia que tanto terminamos lamentando después.

Os recomiendo la película que antes he comentado, “La montaña rusa”, ya que en ella podemos ver identificados los dos extremos de personalidad estereotípica del hombre. Encontramos aquella figura de leyenda de lo que ha de ser un buen hombre según nuestras sabias mamas: guapo, educado, sensible y prudente, obviamente con piso y profesional exitoso. Y en frente encontramos al chico malo, el mito que se supone que crece en atractivo para las mujeres antes de hacernos sabias como nuestras madres: generalmente feote o de físico despreocupado, profesionalmente fracasado, rebelde hacia la vida y permanentemente enfadado.

Hay que ser conscientes de que es una película y como tal transmite un conjunto de valores y de sentimientos del propio autor. Y por otro lado no podemos olvidar que reproduce todos aquellos estereotipos absurdos que ayudan desde una dimensión psicológica a parte de nuestros conciudadanos a justificar  porque son abandonados por su mujer o porque estas no les hacen ningún caso. 

No seamos ingenuos o ingenuas. Ninguna mujer deja a un hombre por otro por unos segundos /minutos de montaña rusa ni a todas las mujeres les atraen los mismos tipos de hombres, básicamente porque ellos también son seres complejos y están conformados de multitud de detalles. 

Un abrazo a tod@s y hasta la siguiente. 
Anna Sú

martes, 6 de noviembre de 2012

La señora de los gatos

¿Qué pasa si no quiero casarme? O si quiero dedicarme a tener muuuchos amigos, ¿quien se rasgará las vestiduras por ello?

Una mujer, soltera o no, en la actualidad desarrolla una formación de larga duración, una carrera profesional bastante intensa y unas amplias relaciones de amistad, lo que implica mucho tiempo dedicado al ocio. Nada más alejado del estereotipo de los siglos XVIII y XIX... y del estereotipo de hace unas pocas décadas... o del estereotipo de mi barrio. La pregunta surca el aire con frecuencia: " pero ¿esta chica no está casada? Pues ya debe de superar los 40 ¿no?"

Y a partir de esta simple información, totalmente objetiva, surgen todo un cúmulo de justificaciones subjetivas: "es que exigirá mucho de los hombres", es que tiene un carácter raro, ¿que no será lesbiana?... y suma y sigue.

¿Nadie puede plantearse directamente que no quiere tener compromisos con nadie? o que no tiene tiempo para conocer a nadie, ni posibilidades, ni ganas.

Hay algunas redes sociales interesantes que vienen a reforzar estos estereotipos, y la gente que esta dentro, yo incluida, no está libre de culpa. Los comentarios son frecuentes: las mujeres van muy desesperadas, la vieja solterona desesperada que se apunta a todas las actividades a ver si pilla...

Hay unos cuantos estereotipos interesantes que rodean a la figura de la mujer que no tiene pareja estable conocida (cuidado, que parece que lo sabemos todo de las vecinas pero no nos vemos casi nunca ni en la escalera):

Aventurera: demasiado ocupada en pasarlo bien como para preocuparse de los demás.
Romántica: la cursi en espera del príncipe azul (ese con el que nos engañan a todas vilmente a lo largo de nuestra infancia y que pretenden hacernos creer que es ese personaje disfrazado con frac con el que un día decidimos casarnos)
La que se acostumbró: esperando al príncipe azul se adaptó a no compartir el baño y sus asquerosas pelusas. ¡A ver quién es la valiente que a estas alturas mete a un señor de poca puntería en su piso!

Y hay otros estereotipos tan curiosos como estos, pero los dejaremos para otra ocasión.

La historia social, que nos enseñan las abuelas y abuelos desde tiempos inmemoriales, siempre nos ha dibujado la imagen de la mujer soltera vestida de negro luto perpetuo, por aquello de demostrar honestidad y honra, sea lo que sea esto último. De ahí a rodearla de gatos solo se tenía que dar un paso: claro, es que si está sola es que no está bien, pobre... Y los gatitos son muy cariñosos. 

Ahora que somos más modernos nos imaginamos a la mujer soltera, en la cama, delante de la tele y con una tableta de chocolate negro. Y con el dichoso gato, eso que no falte.

Solo me gustaría recordar que a los niños también les gustan los gatos... y nadie se los imagina solterones, ¿verdad?

Un abrazo a tod@s
Anna Sú