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jueves, 24 de enero de 2013

El parado: ese parásito social

Parado. La misma etiqueta de parado tiene connotaciones peyorativas. Decimos así del que no hace nada, del que no se mueve, del que parece atontado: ¡es un parado!

Además parece asociarse a algo inalterable, que forma parte de tu forma de ser, de tu personalidad. Sin embargo es un ESTAR, algo que forma parte de la temporalidad: ahora estoy, ahora no.

Entonces ¿ porque usamos el concepto de parado con nosotros mismos si es tan negativo? ¡Pues vaya usted a saber! Tal vez porque cuando no nos toca a nosotros lo vemos como un fracaso y cuando nos toca ya hemos hecho tarde y el estereotipo está clavado en la piel. 




Por mi trabajo como orientadora sociolaboral durante casi 18 años he visto de todo, pero sobretodo he visto estereotipos personales asociados al "soy un parado": el que vive del cuento del papa estado, al que yo mantengo con mis impuestos, el que lleva un montón de tiempo repantigado en el sofá (que lo se yo del cierto), el que no ha estudiado nada ni trabajado nada y ahora se queja. Cuanto peso negativo lanzado sobre la persona que se ha visto empujada a una situación inesperada. El problema real se encuentra, pero, cuando quien tiene ese pensamiento negativo es el propio desempleado. El sentimiento de vergüenza, de frustración, de fracaso que se percibe en las personas desempleadas, que se autodenominan paradas, forma parte del resultado de nuestro catalogo de estereotipos sociales.

Hay que añadir con claridad, para no llevar a confusión, que son etiquetas mayoritariamente infundadas. En general la persona que se encuentra en desempleo tiene formación, experiencia y ganas enormes de volver a trabajar. La mayoría de personas en búsqueda activa de empleo están buscando trabajo activamente, lo que no tiene nada que ver con estar parada, detenida o inmóvil.

¿Que "ventajas" (ojo a las comillas) nos ha aportado la crisis? Que ahora todos podemos estar parados en cualquier momento de nuestras vidas. Por tanto, casi que empecemos a utilizar mejor el lenguaje y empecemos a hablar de desempleados, que es un concepto mucho mas realista y nada negativo. Desempleado: persona que temporalmente no tiene empleo y lo busca. Y nada mas. 

Un abrazo a tod@s y gracias por seguirme.
Anna sú

lunes, 24 de diciembre de 2012

¿Volvemos a empezar?

Adjunto noticias que ya no sorprenden a nadie y que por lo mismo son sorprendentes. ¿Podemos empezar a tener miedo ahora o nos esperaremos a que nos obliguen a ponernos el pañuelo en la cabeza para entrar como turistas en una iglesia?

 http://www.eldiario.es/zonacritica/Malos-tiempos-igualdad-genero_6_81951814.html

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿Quieres jugar conmigo a los acertijos?

Esta vez no voy a teorizar ni a buscar artículos ni a exponer opiniones sobre los estereotipos y sus consecuencias. Esta vez vamos a jugar un rato. ¿Te atreves?

Aquí va mi acertijo:


“Antonio, padre de Roberto, un niño de 8 años, sale conduciendo su coche desde su casa en Madrid en dirección a Valencia.
Roberto, va con él.

En el camino ocurre un terrible accidente. Un camión, que venía en sentido contrario se sale de la autopista y embiste de frente al coche de Antonio.

El impacto mata instantáneamente a Antonio, pero Roberto sigue con vida.
Una ambulancia llega casi de inmediato, advertida por quienes fueron ocasionales testigos, y el niño es trasladado al hospital de Valencia.
Nada más llegar, los médicos de guardia empiezan a tratar al niño para intentar salvarle la vida pero, después de intercambiar opiniones y estabilizar sus funciones vitales deciden que la condición de Roberto es muy grave. Necesitan consultar.

Después de una junta de médicos se comunican con el Hospital Niño Jesús de Madrid y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en conocimiento de lo ocurrido.
Como todos coinciden en que lo mejor es dejar a Roberto en Valencia, la eminencia decide viajar directamente de Madrid hacia allá.
 Y lo hace.

 Al llegar la eminencia los médicos que le han tratado le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión.
 Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar:
¿Cree usted estar en condiciones de salvar al niño? pregunta con un hilo de voz.

 Y obtiene la siguiente respuesta:
¡Cómo no lo voy a salvar, haré todo lo posible, es mi hijo!”



Esta es toda la historia.
La solución al acertijo no la voy a dar en este post. Prefiero que vosotr@ la busquéis. No sirve preguntar a alguien o buscar la respuesta en Internet. Pensar, amig@s, y darme vuestras opiniones en este mismo espacio.
Ser sincer@s y explicar si ya la sabias porque alguien os hizo caer en la misma pregunta antes o si se os ocurrió la respuesta en este momento.
Gracias por vuestra participación. La respuesta en el siguiente post, en un par de días…

Un abrazo
Anna suárez (Anna sú)

jueves, 15 de noviembre de 2012

¿Que buscamos las mujeres en los hombres?


Los temas para escribir en un blog aparecen donde menos te lo esperas.  El otro día me hicieron un comentario curioso sobre el mío. Se extrañaban que pareciera un blog muy personal ya que citaba con frecuencia situaciones de mi entorno y vida cotidianos. Tuve que darles la razón: es cierto.

Los estereotipos nos envuelves y, en cierta forma, vivimos con tranquilidad gracias a ellos. Nos dan la seguridad de que lo sabemos y controlamos todo. Esta falsa seguridad nos lleva a hacer cosas tan absurdas como a querer cambiar nuestra manera de actuar porque creemos saber lo que la otra persona quiere de nosotros.

Vi una película hace poco que os recomiendo como un estudio sociológico mucho mejor que el tan remixteurizado Gran Hermano: “La montaña rusa”. De ahí nace el mito que hoy nos trae aquí: todas las mujeres buscan hombres malos. Lapidario ¿verdad? Y claro como yo soy un hombre bueno pues no tengo ningún éxito con las féminas ¡Y listos! La indefensión aprendida reduce el nivel de ansiedad y con ello la conducta positiva de afrontamiento: no hay nada que yo pueda hacer.

Lo peligroso es cuando, partiendo de esta apreciación anterior, el buen chico decide actuar como un mal chico. O simplemente cuando el que ya es mal chico de entrada cree socialmente justificada su actitud.

A simple vista parece una broma, pero este estereotipo crece con nosotros desde la cuna, en nuestros orígenes cavernarios, y forma parte del fundamento que termina causando las conductas de violencia que tanto terminamos lamentando después.

Os recomiendo la película que antes he comentado, “La montaña rusa”, ya que en ella podemos ver identificados los dos extremos de personalidad estereotípica del hombre. Encontramos aquella figura de leyenda de lo que ha de ser un buen hombre según nuestras sabias mamas: guapo, educado, sensible y prudente, obviamente con piso y profesional exitoso. Y en frente encontramos al chico malo, el mito que se supone que crece en atractivo para las mujeres antes de hacernos sabias como nuestras madres: generalmente feote o de físico despreocupado, profesionalmente fracasado, rebelde hacia la vida y permanentemente enfadado.

Hay que ser conscientes de que es una película y como tal transmite un conjunto de valores y de sentimientos del propio autor. Y por otro lado no podemos olvidar que reproduce todos aquellos estereotipos absurdos que ayudan desde una dimensión psicológica a parte de nuestros conciudadanos a justificar  porque son abandonados por su mujer o porque estas no les hacen ningún caso. 

No seamos ingenuos o ingenuas. Ninguna mujer deja a un hombre por otro por unos segundos /minutos de montaña rusa ni a todas las mujeres les atraen los mismos tipos de hombres, básicamente porque ellos también son seres complejos y están conformados de multitud de detalles. 

Un abrazo a tod@s y hasta la siguiente. 
Anna Sú

martes, 6 de noviembre de 2012

La señora de los gatos

¿Qué pasa si no quiero casarme? O si quiero dedicarme a tener muuuchos amigos, ¿quien se rasgará las vestiduras por ello?

Una mujer, soltera o no, en la actualidad desarrolla una formación de larga duración, una carrera profesional bastante intensa y unas amplias relaciones de amistad, lo que implica mucho tiempo dedicado al ocio. Nada más alejado del estereotipo de los siglos XVIII y XIX... y del estereotipo de hace unas pocas décadas... o del estereotipo de mi barrio. La pregunta surca el aire con frecuencia: " pero ¿esta chica no está casada? Pues ya debe de superar los 40 ¿no?"

Y a partir de esta simple información, totalmente objetiva, surgen todo un cúmulo de justificaciones subjetivas: "es que exigirá mucho de los hombres", es que tiene un carácter raro, ¿que no será lesbiana?... y suma y sigue.

¿Nadie puede plantearse directamente que no quiere tener compromisos con nadie? o que no tiene tiempo para conocer a nadie, ni posibilidades, ni ganas.

Hay algunas redes sociales interesantes que vienen a reforzar estos estereotipos, y la gente que esta dentro, yo incluida, no está libre de culpa. Los comentarios son frecuentes: las mujeres van muy desesperadas, la vieja solterona desesperada que se apunta a todas las actividades a ver si pilla...

Hay unos cuantos estereotipos interesantes que rodean a la figura de la mujer que no tiene pareja estable conocida (cuidado, que parece que lo sabemos todo de las vecinas pero no nos vemos casi nunca ni en la escalera):

Aventurera: demasiado ocupada en pasarlo bien como para preocuparse de los demás.
Romántica: la cursi en espera del príncipe azul (ese con el que nos engañan a todas vilmente a lo largo de nuestra infancia y que pretenden hacernos creer que es ese personaje disfrazado con frac con el que un día decidimos casarnos)
La que se acostumbró: esperando al príncipe azul se adaptó a no compartir el baño y sus asquerosas pelusas. ¡A ver quién es la valiente que a estas alturas mete a un señor de poca puntería en su piso!

Y hay otros estereotipos tan curiosos como estos, pero los dejaremos para otra ocasión.

La historia social, que nos enseñan las abuelas y abuelos desde tiempos inmemoriales, siempre nos ha dibujado la imagen de la mujer soltera vestida de negro luto perpetuo, por aquello de demostrar honestidad y honra, sea lo que sea esto último. De ahí a rodearla de gatos solo se tenía que dar un paso: claro, es que si está sola es que no está bien, pobre... Y los gatitos son muy cariñosos. 

Ahora que somos más modernos nos imaginamos a la mujer soltera, en la cama, delante de la tele y con una tableta de chocolate negro. Y con el dichoso gato, eso que no falte.

Solo me gustaría recordar que a los niños también les gustan los gatos... y nadie se los imagina solterones, ¿verdad?

Un abrazo a tod@s
Anna Sú

lunes, 29 de octubre de 2012

¡Algunos inmigrantes llevan un plano cuando llegan a tu ciudad! ¿Lo sabías?

Mi  profesor de tai chi tiene una licenciatura en medicina. Ah! y es chino.


Conozco un chico de 26 años, que está estudiando un grado superior y tiene ganas de comerse el mundo. Está estudiando con una dificultad importante: no domina el castellano. Pero no es un alemán de intercambio o de Erasmus. Es un chaval marroquí que lleva 3 años en Barcelona.

El mes pasado impartí un taller sobre empleo a un grupo de mujeres en situación de reagrupamiento. Mi primer pensamiento fue utilizar el material de trabajo para personas con bajo nivel cultural. Error grave. Cuando me informé del perfil cultural del grupo descubrí que todas ellas tenían un nivel de estudios igual o superior a secundaria.

Hay muchas personas que cuando emigran llevan un plano de la ciudad a donde llegan y, curiosamente: ¡¡Saben interpretarlo!!

¿A dónde voy con todas estas historias? Pues donde siempre voy: el estereotipo ataca de nuevo.

Por el motivo que sea, ese ya es otro tema, cuando vemos a un inmigrante originario de determinados países le ponemos una etiqueta en relación a su nivel formativo. Y ya no te cuento a nivel cultural. ¡Porque no es lo mismo! Hay licenciados de este país y de cualquiera que no saben quién es Mahatma Gandhi o  Vincent van Gogh. En cambio conozco gente que toda la vida ha trabajado de mecánico y puede hablar contigo hasta del sexo de los ángeles.

Los datos, sin embargo, nos demuestran que estas etiquetas son solo mitos. Ni todos los marroquíes tienen un nivel cultural bajo ni todos los argentinos son ingenieros ni todos los alemanes tienen estudios universitarios.


Este gráfico es solo un ejemplo. Está fechado en 2008. Si queréis más información podéis acudir al documento anexo. Recordemos todos y todas: los estereotipos se vencen con información.


Según un estudio del doctor Jose M. Esteve (Catedrático de la Universidad de Málaga) los datos demuestran que los inmigrantes tienen un nivel formativo medio superior al de los españoles (dejando fuera a lo de origen europeo, japones, sueco o norteamericano). El 42% de inmigrantes, en el año 2004, habían superado los estudios superiores en sus países de origen. Con la crisis estos datos todavía son mayores.

Las oportunidades de conocer y aprender de la otra persona dependen de hasta qué punto creas en que la otra persona tiene algo para ofrecerte. Por tanto, pensar que tienen bajo nivel cultural no solamente les resta a ellos posibilidades de intercambio con nosotros. También nos quita a nosotros opciones de ampliar el cerrado horizonte cultural en el que nos movemos.

lunes, 15 de octubre de 2012

¡Yo puedo con todo! El nacimiento del Super YOYO

Contra lo que pueda parecer, no voy a hablar de psicoanálisis. Nada más alejado de mi intención. Pero si voy a hablaros del YO, ese ser tan alejado del MI.

Todo el mundo dice que tengo un Yo muy positivo, aunque lo que quieren decir es que tengo mucha auto estima y siempre voy con el Yo en la boca: "yo creo", "yo vi", "yo se"... ¡Si te pasas de Yo's pasas a ser una cretina! Ojo a mi consejo de hoy: es mejor no decir, no saber y escuchar. A lo mejor pasas desapercibida, pero no tendrás a un montón de gente a tu alrededor pensando que eres infalible y presionándote para que no te rindas y siempre tengas la respuesta adecuada a cualquier pregunta.

Pero ese es nuestro YO. Aquel que ve la gente entorno nuestro. No es nuestro MI. Aquel que aparece cuando no hay público: el sudor en las manos, el temblor en la mandíbula, el exceso de responsabilidad. Y llegados al extremo: la anorexia, la bulimia, la ansiedad y la depresión. Hay que ir con cuidado cuando nuestro YO se convierte en un YO YO, y nos persigue hasta convertirse en algo que no tiene nada que ver con nosotros. Nadie puede estar perfecta a todas horas, ni tener todas las respuestas, ni estar preparada para todos y para cualquier cosa. No seamos un estereotipo de nosotras mismas.

Gracias a mi madre, heredé un alma positiva junto a mi supuesta elevada auto estima, y a mal tiempo buena cara.


Un abrazo a tod@s y hasta la próxima

Anna Sú